viernes, 22 de abril de 2011

Cuando el miedo se transforma.

Bueno, quizás alguna vez lo sentiste.
Te transpiran las manos, te tiemblan las piernas, transpirás como una hija de puta, te comés las uñas, las manos, los brazos xd te reís, mucho y no parás, te mordes el labio,básicamente, te lo haces mierda, te estiras la ropa, se te acelera el corazón, te confundís, te haces la cabeza, lloras, golpeas algún objeto (?) bueno no sé si a ese extremo pero, el miedo, esa sensación casi interminable que toma el control de todo, ESE miedo, es el que me hace desesperar, ese miedo es el que me hace no poder evitar sentir que me rompen las piernas cuando no estas. Miedo a perderte, miedo a estar sin vos, MIEDO, interminable miedo.. Pero me rescato a tiempo y puedo pensar que, estas conmigo, y ese miedo se transforma en ese amor incondicional que se me prende por las venas, desciende por mi sangre y llega a mi corazón. Tenes ese poder de transformar todos mis miedos en amor, todas mis pesadillas en sueños, todas mis tristezas en alegrías.
En verdad no sé cómo haces, tomas el control de mí y cambias todo lo malo para tranformarlo en bueno y es perfecto, todo es perfecto con vos 

domingo, 17 de abril de 2011

Desnudarte, no de cuerpo sino de alma, disfrutar ese placer ;

domingo, 10 de abril de 2011

Entre mis cosas encontré una caja, una caja de color madera con manchas amarillas por la humedad. 
A simple vista no recordé haberla guardado alguna vez, el contenido era incierto, hasta casi desconocido. Levanté la caja, la sacudí y escuché un ruido a sonajero, entonces la giré y cayeron de ella muchas fotografías, cartas, notas, una pluma, algunas hojas secas y un dado.
La caja es de esas cosas que si la ves por la calle la pateas, o le saltas encima, pero el contenido, esas cosas insignificantes, decían mucho de mi.
La cuestión no es la caja en sí, ni las cosas materiales o racionalmente inservibles que se encontraban en ella, sino todos los recuerdos que se guardan en fotografías, las risas que se esconden detrás de una pluma, la nostalgia en los renglones de cada una de las cartas, la inocencia de correr pisando hojas secas, o el delirio de un dado multicolor.
Decidí guardar de nuevo las cosas, limpiar las manchas de humedad y dejarla nuevamente en ese rincón. No quise tirar la caja, no quise tirar a la basura aquellos recuerdos, aquellas risas, aquella inocencia o aquél delirio que en algún momento me trajo felicidad, tristeza, o simplemente ganas de reír a carcajadas.
Por eso, a todos los que me preguntan qué es esa caja de color madera solo les resumo que son algunos momentos fotografiados en mi mente, algunas notas que dejé sobre mi voz.

viernes, 8 de abril de 2011



Todos los cambios despiertan el miedo. Miedo a lo desconocido, el no saber qué sucederá un paso después. Sobretodo los que nos llegan por sorpresa arrasando lo que nos toman por delante, arrebatándonos el control. Pero peor que el miedo que producen los cambios es el estancamiento, vencerse. Están los cambios deseados, los que más ansias nos despierta su llegada y aún esos, encierran cierta melancolía por lo que dejamos atrás. En el fondo, la vida es un continuo cambio, negarse al cambio sería negarse a vivir. Quizás sean ellos los que nos hacen sentirnos vivos, sentir que evolucionamos y no permanecemos barados. Por eso decía que cambio me suena también a acción, movimiento. Y para poder cambiar es necesario que exista el movimiento. Poco a poco las piezas del puzzle empiezan a encajar, huele a limpio y, sale el sol. Sí honey, the change is good.

Seguidores