No es momento de un balance de año aún pero este año me pesa demasiado, y siento tanto peso en la mochila que en cualquier momento se me viene encima.
Nunca pensé que iba a estar en el punto del bing bang de mi vida, es así como me siento. Como un momento donde todo permanece siendo crucial, cada decisión, cada pérdida, cada dolor, es lo que está dando un molde a lo que sigue de ahora en adelante.
Da miedo pensar en como la vida se va de la nada. Cierro los ojos y suspiro y de repente tengo 3 millones de cosas que esperan por mi.
Es increíble pero todavía no entré en un pozo depresivo ni siquiera me desesperé ajaj, y eso se lo debo a alguien que me llena de paz todos los días, alguien que tranformó todo lo terrible en lo más perfecto que alguna vez podría haber imaginado.
Imponiendo lucha como siempre, necesito una duracell.