viernes, 12 de noviembre de 2010

powers ►

Aveces vas por la vida creyendo que estás despierto, y de pronto pasa algo inesperado, algo que te sacude, algo que te despierta. Es paradógico, pero no hay mejor despertador... que un sueño.
Cuando sos chico, tenés algo muy claro, tu juguete preferido, es tuyo. Si ves que alguien lo quiere, sin dudarlo decís, es mío. Defendes con uñas y dientes lo tuyo, tu juguete, tu lugar, tu novia, tu novio, tus cosas, lo que "te pertenece" pero siempre aparece alguien que viene a disputartelo. Puede ser una persona o incluso el recuerdo de otra persona, donde había dos ahora hay tres, y ya estás en una competencia.
La competencia tiene mala prensa, creemos que ser competitivo es un defecto, nunca una virtud, ¿Pero no es cuándo no tenemos competencia cuando dejamos de crecer?.
El problema de la competencia es la falsa creencia de que para que alguien gane, otro tiene que perder, para que alguien exista, otro tiene que desaparecer.
Olvidarte que nada es tuyo y que todo lo podés perder, te puede dormir... se necesita un buen sueño para despertarse.
Se necesita un buen competidor para mantenerse despiertos, y crecer. Y no hace falta que otro pierda, la verdadera competencia es cuando todos de alguna manera ganan algo. 
No hay garantía de que el sueño vaya a cumplirse, eso te hace esforzarte para ser mejor. De lo que sí hay garantía... es que si aspiras a ser mejor, no hay manera de que no lo seas.

2 comentarios:

  1. asi es.... aunque todo depensa con que fin, se ejersa esa competencia <3

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  2. Claro, eso se llama meta, en el medio nuestra frustracion. Tiene un nombre que no me acuerdo en estos momentos, es psicologico.

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