lunes, 8 de noviembre de 2010
Runaway ~
Me dejaste escapar como al humo de tus cigarrillos; tomaste mi corazón y lo lanzaste contra la pared de tu habitación, y aún así tuviste ganas de aplastar mis sueños como hojas secas de un otoño lejano.
Sentí el calor transformarse en hielo, sentí la derrota desvanecer entre mis dedos como un puñado de arena. Sentí al amor darme una piña en la cara. Sentí la felicidad marchitarse como una flor bonita en el medio del desierto más seco.
Para qué creerte si ni vos te convencés de tus promesas. Para qué quedarme si puedo recibir un puñal o un tiro en la nuca al voltear. Para qué llorás cuando estoy, si reís a carcajadas cuando me voy. Para qué darte la importacia que te doy, si ni siquiera lo notás. Para qué pongo mi vida en tus manos si la arrojas a la basura como un papel borrador.
No tengo piezas ni casilleros, ni siquiera un tablero para creas que puedo ser tu juego.
Soy como un suspiro que se queda en el viento, como una lágrima al mezclase con el suelo, como un mensaje que nunca llegó a destino.
Y a vos, te agrada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

que bella letra... sinistro.
ResponderEliminarlas emociones cada dia se pierden, que lastima.
te adoro amiga mia.