De repente el viento te trajo hasta mis brazos, y comprendí que sacudís mi corazón como un infarto. Me haces ver más allá del sol.
No sé bien los causantes que lograron hacerme pedazos, pero cuando abrí los ojos estabas vos.
Ya no me preocupa el cielo, ni el infierno, ni el dolor.
Y son cosas que siempre me fueron difíciles de creer, cuando pienso en vos Dios pierde poder.
Nunca me llevé del todo bien con el amor, sin embargo hoy elijo volar con vos.
miércoles, 3 de octubre de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario