No tengo responsables, no tengo determinantes ni respuestas que puedan sumar. Es al contrario siempre tengo un escalón de más que me hace restar.
Es que el olvido me hizo pedazos y la agonía me ganó la pulseada. No aguanté más de pie, y finalmente derrapé.
Jugar en una cancha llena de barro es jugar por pasión, y sinceramente es la analogía perfecta para explicar como juego yo hoy. En la vida hay que saber jugar y gambetear.
Lo necesario es necesario y lo que no hace falta está de más.
Lo necesario es necesario y lo que no hace falta está de más.
El juego de la vida es como un tablero de ajedrez, sino pateás el tablero tarde o temprano terminas en jacke.
No sé bien para qué lado voy, no quiero girar a la derecha ni a la izquierda. Quiero ser yo.
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