Es fácil hacer oídos sordos. Es fácil ponerse una venda en
los ojos y salir a andar, total… no ves, no duele.
Lo fácil tiene sus consecuencias. Si nos engañamos a
nosotros mismos para suponer que de alguna forma mágica las cosas se van a
solucionar nos vamos a romper la cabeza contra pared.
Las soluciones mágicas sólo existen en las telenovelas. Si
nos ponemos una venda en los ojos, algún día nos la tenemos que sacar y cuando
ves, cuando realmente te das cuenta que queres ver, el dolor que te negaste se
potencia. Es como el efecto de la claridad cuando dormís en la oscuridad un
domingo por la mañana.
Afrontar el problema, puede que traiga un dolor, un
malestar. Pero si te lo negás tarde o temprano termina siendo peor.
Tenemos la costumbre de ser hipócritas, y no sólo con los
demás sino también con nosotros mismos. El dolor que te tragas te cae mal, y lo
que parecía sencillo de superar te termina costando caro.
Negación significa una acción de ir en contra de la
existencia o de la veracidad de alguna cosa. La existencia es lo que es, y la
verdad es una sola. Aceptando no sé si es más fácil pero te hace fuerte, y al
final hasta por ahí te das cuenta que ni siquiera vale la pena.
El mundo mismo te obliga a abrir bien los ojos, el mundo
mismo y real te empuja a la certeza. No nos podemos engañar para siempre, “ la
verdad de la milanesa” aparece en cualquier momento.
Pago mis deudas, hago feliz a la gente, soy fiel y devoto a mis ideales y principios pero luego te das cuenta de que poco sirve, de que la gente no valora tu palabra dándote cuenta que la frase de cabecera es "Bienvenidos al siglo XXI donde las palabras no cuentan y tus actos son los que valen".
ResponderEliminarUno termina siendo desconfiado y trata de esconder su verdadero yo pero lo mas triste es que cuando alguien que rompe con la ruptura de la mascarada da miedo y crees que es raro y peligroso pero es alguien inocente que no se atrevió a ser un manipulador de emociones. Al final la mejor postura es la de no hacer nada, ser como aquel perro que duerme por las tardes bajo el sol que lo único que pide es que no tiren de su cola ni que metan la mano en su comida pero aun así la gente lo hace, disfruta de provocar a un perro y luego lloran cuando el perro muerde pues si los demás no obedece los caprichos de uno creen que las victimas son ellos.
Esa es mi postura, la de un perro, fiel a quien acaricia su pelaje, que no le importa si lo patean el tonto siempre vuelve cuando lo llamas, tonto, tonto perro que cree que la gente es inocente, tonto, tonto perro es lo que me digo yo cuando un amor me defrauda y un amigo me traiciona pero tras todas esas cosas, adoro ser ese tonto perro en el que los amigos tienen donde llorar y los amores en quien confiar.
Hola Flor... Soy Camilo :D. Me tente de escribirte algo y me voy a convertir en seguidor de tu blog, tenes que reactivarlo.
EliminarME ENCANTOOOOOOOÓ! qué groso :)
ResponderEliminarSisi, justamente hoy. Pensé en escribir. Graciaaaas gordo :)