sábado, 11 de diciembre de 2010

-

Cuando te preguntas por qué y no tenes respuesta no hay paz, te sentís caer al vacío, no hay pregunta que duela más que ¿por qué?.. Y necesitamos entender eso que nos inquieta, nos perturba, nos genera ansiedad.
No entender nos enmudece, se transforma en eso absurdo que amarga nuestra existencia, eso que nos deja en soledad preguntándonos una y otra vez: por qué, por qué. Ese sin sentido que vuelve nuestra vida irreal, ese por qué que necesita una respuesta urgente, que desespera. Cuando lo absurdo es tan absurdo ya nada importa.
Pero te encerras tratando de resolver esa pregunta tan desorientadora, y tal vez la respuesta sea que hay cosas que simplemente no tiene explicación ( o quizas sí )

1 comentario:

  1. Asi es.... o quisas la halla pero no estamos preparados para recibirla

    ResponderEliminar

Seguidores